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Falla geológica incomunica el Occidente de Honduras

Son unos 200 metros de hundimiento que impiden el paso entre Santa Rosa de Copán y Ocotepeque. El tráfico de transporte de carga, buses de transporte interurbano y vehículos livianos se ve atrapado en la aldea El Ajagual, comunidad de Cucuyagua, en el departamento de Copán, en el occidente de Honduras que es donde se presenta la falla. Van dos días que el problema mantiene en vilo a los pobladores, porque muchos tienen que caminar varios kilómetros para trasbordar y llegar a sus destinos y los vecinos de 11 viviendas que se encuentran en el perímetro donde pasa la falla geológica han tenido que evacuar, sus casas están dañadas y las autoridades para evitar una tragedia les pidieron salir de sus hogares.

El miércoles las autoridades coordinaron la reparación temporal de la falla para habilitar el paso, pero poco duró, porque de nuevo el terreno cedió y el hundimiento provocó que la calle de nuevo cediera y dejara incomunicado a este sector. “Estamos afligidos, preocupados. No solo es que estamos incomunicados, es que nuestras casas también se dañaron por esta falla y se requiere que las autoridades nos apoyen porque se tiene que solucionar este problema” dijo uno de los pobladores.

La municipalidad de Cucuyagua, así como representantes de Copeco han tomado acciones e identifican las causas de esa falla, para buscar una solución que evite que la carretera siga dañándose y las viviendas destruyéndose. Son siete familias las que están albergadas en el centro comunal. Se hace un trabajo de campo y esperan en las próximas horas solucionar el problema. “Hay una falla grande, son 400 metros lineales de la calle que llega hasta el desvío de San Ramón, en Lempira. Es algo grande y estamos tras las causas de esta falla para frenar el agua que está provocando esta falla. Se harán canalizaciones para desviar el agua y con ello habilitar el paso y resguardar la vida de las familias cuyas casas han sido dañadas” explicó Martín Orellana, Ingeniero que está en la zona para habilitar el paso y solucionar el problema.

La carretera de occidente ha venido sufriendo un deterioro que data de muchos años. Los remiendos que se han hecho en diferentes administraciones han sido paliativos de emergencia, que duran poco y que en un paso tan importante que une a Honduras con El Salvador y Guatemala, no se concibe que durante varias administraciones de Gobierno, ninguno le diera la atención que merece este red vial que significa comercio, turismo y desarrollo.

El anuncio de la licitación de esta carretera desde San Pedro Sula hasta las fronteras, generó alegría, pero los procesos engorrosos hacen que el proyecto tarde en llegar y mientras las lluvias continúen, los daños muestran la necesidad que se pongan los ojos en este punto y aquí se actúe para hacer de verdad cambios que beneficien a esta población que clama por atención en la infraestructura vial.



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